En el extremo norte de Argentina, muy cerca de la frontera con Bolivia, existe un pequeño pueblo que cada Semana Santa se transforma en escenario de una de las tradiciones religiosas más impactantes del país. Se trata de Yavi, una localidad jujeña donde cada Viernes Santo se realiza la ancestral ceremonia de “Las Lloronas”, un ritual que atrae cada vez a más visitantes en busca de experiencias culturales auténticas.
Con su arquitectura colonial, calles silenciosas y paisajes de la Puna, Yavi se presenta como un destino ideal para quienes desean vivir la Semana Santa de una forma diferente, lejos del turismo masivo y con un fuerte vínculo con las tradiciones del norte argentino.
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Ubicado a pocos kilómetros de La Quiaca, Yavi es considerado uno de los pueblos históricos más importantes de Jujuy. El lugar conserva construcciones antiguas que reflejan su pasado colonial, además de importantes espacios culturales.
Entre sus principales atractivos se destaca la Iglesia Nuestra Señora del Rosario y San Francisco de Asís, un templo emblemático que domina el paisaje del pueblo y se convierte en el centro de las celebraciones religiosas durante Semana Santa.
A esto se suman museos y edificios históricos que narran la historia de la región, marcada por antiguas rutas comerciales, tradiciones andinas y un profundo legado cultural que se mantiene vivo hasta hoy.
Las Lloronas de Yavi: la tradición que emociona cada Viernes Santo
La ceremonia más impactante del calendario religioso de Yavi ocurre durante la noche del Viernes Santo, cuando las calles del pueblo se llenan de cantos y procesiones.
En esa jornada, las conocidas “Lloronas” recorren el pueblo desde la noche hasta el amanecer entonando letanías por la muerte de Jesús. Algunas de las mujeres que participan se visten con tules blancos y cubren sus rostros con largos cabellos negros, generando una escena cargada de misticismo y emoción.
La procesión comienza con hombres que transportan el Santo Sepulcro, envuelto en telas blancas y adornado con flores de colores. Según la tradición, quienes lo llevan nunca deben darle la espalda al altar.
Detrás avanzan las Lloronas acompañando a la Virgen María en su dolor. Durante el recorrido cantan coplas con melodías que remiten a antiguos cantos ancestrales de la región. También llevan faroles de papel barrilete de distintos colores y velas que iluminan las calles del pueblo.
Las procesiones se repiten durante toda la noche hasta el amanecer. En la última ceremonia se desmonta el Monte del Calvario y se reparten entre los presentes flores bendecidas y ramas de molle, un gesto cargado de simbolismo religioso.
Cómo llegar a Yavi
Para quienes deseen presenciar esta tradición en Semana Santa 2026, Yavi se encuentra a unos 305 kilómetros de San Salvador de Jujuy.
El recorrido se realiza por la Ruta Nacional 9 en dirección a La Quiaca. Desde allí, se debe tomar la Ruta Provincial 5, completamente pavimentada, que conduce directamente hasta el pueblo.
Entre paisajes de altura, cultura ancestral y una de las celebraciones religiosas más singulares del país, Yavi se convierte en un destino imperdible para vivir una Semana Santa diferente en el norte argentino.